Se trata de una enfermedad discapacitante que conlleva fuertes dolores y que en ocasiones compromete la fertilidad de la mujer.
El diez por ciento de las mujeres en edad fértil padecen endometriosis, una enfermedad benigna que, sin embargo, “resulta frustrante para la mujer por todas las complicaciones que conlleva, desde la presencia de un dolor agudo a la dificultad para mantener relaciones sexuales provocando, incluso, cuadros de infertilidad”. Quien así se expresa es Gorka Barrenetxea, ginecólogo y director médico de la Clínica Quirón Bilbao, quien ayer participó en el ciclo de conferencias Encuentros, celebrado en la Biblioteca municipal de Bidebarrieta.
Subraya el experto que “entre las secuelas de esta dolencia. cabe considerar la baja autoestima de la mujer que, en ocasiones, deriva hacia la necesidad de un tratamiento psicológico. Las molestias no son fáciles de sobrellevar y además generan un considerable gasto social en horas laborales perdidas y consumo de recursos sanitarios”. Es tal la presión que padece la mujer al sentir estas molestias que “en cuanto se les diagnostica que padecen una endometriosis siente cierto alivio. Llevan tanto tiempo sufriendo que agradecen conocer la causa”.
A juicio del especialista “atajar el retraso en el diagnóstico es uno de los retos de las ginecología moderna". En ocasiones resulta complejo porque tanto la mujer como el médico de cabecera confunden este dolor con la dismenorrea, dolor propio del ciclo menstrual o con la dispareunia, dolor asociado al mantenimiento de relaciones sexuales.