De todos es conocida la impresión, si no el convencimiento, entre la población general, de la relación existente entre la utilización de técnicas de reproducción asistida para conseguir un embarazo y el embarazo múltiple. Esto se debe por una parte a la influencia de los medios de comunicación que airean los casos, a veces dramáticos, de nacimientos múltiples (evidentemente los partos normales no son noticia) y por otra parte la realidad vivida en nuestro país desde los años ochenta hasta hace bien poco, con una tasa de embarazos múltiples bastante elevada.
Sin embargo este panorama esta cambiando, sobre todo en los últimos años. Por una parte la ley española de Reproducción asistida solo permite la transferencia de un máximo de tres embriones. Por otra parte la mayoría de las clínicas de Reproducción asistida de España y por supuesto todos los Centros de Anacer transfieren sistemáticamente dos embriones y tres embriones en casos excepcionales. De esta forma, si consultamos los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad correspondientes al año 2006 vemos una disminución drástica en el porcentaje de embarazos múltiples. Si consultamos los partos resultantes de la aplicación de estas técnicas veremos que el 75% de los nacimientos han sido únicos, los dobles descienden hasta el 21.9% y los triples caen hasta el 1.7%
La pregunta que se podrá hacer el lector en este momento es ¿Por qué los embarazos múltiples no son del agrado de los profesionales de la Reproducción asistida, cuando son tan bonitas las fotos de los trillizos y mellizos recién nacidos? La respuesta es bien sencilla: los embarazos múltiples son embarazos que acarrean problemas tanto para la salud de la madre como para la de los recién nacidos, entre los que podemos citar como mas frecuente los partos prematuros.
Sin embargo la transferencia de un embrión único no esta exenta de controversia. El punto más importante es saber si la disminución en la transferencia de dos a un embrión no se traduce en una caída del porcentaje de embarazo. Es lógico pensar que habrá una disminución de este lo que nos llevaría a valorar por una parte el riesgo/beneficio y por otra el costo /beneficio.
En Europa ya hay paises que transfieren un solo embrión por imperativo legal como Bélgica, en el Reino Unido también esta regulado y en los países escandinavos transfieren un único embrión por convicción.
Creemos que en España pronto nos uniremos a esta corriente, cuando estemos plenamente convencidos de su eficacia.
Francisco Ävila Suárez.
Embriólogo clínico.