La congelación de embriones es un proceso lento y delicado que se lleva a cabo cuando tras un ciclo realizado hay más embriones de buena calidad de los necesarios para transferir. El ser embriones de buena calidad es una pauta fundamental para la congelación ya que las tasas de supervivencia de estos embriones tras descongelación ya oscila mucho, quedándose aproximadamente en un 50%.
El objetivo fundamental de la congelación es la posterior utilización de estos embriones en otro ciclo sin necesidad de pasar por la punción ovárica y todo el proceso de Microinyección espermática en el laboratorio. La transferencia de embriones congelados se denomina criotransferencia.