La microinyección espermática es una técnica muy reciente (de la última década) que llevamos practicando desde nuestros comienzos. Consiste en la introducción mediante inyección de un espermatozoide en el ovocito. Esto va a solventar los fallos de fecundación (que no evitaba la FIV convencional), y los factores masculinos severos (incluso vasectomizados, a los cuales se les realizaría una biopsia testicular para obtener algún espermatozoide).Salvo el paso de la inyección del espermatozoide, el resto de la técnica es similar a la FIV convencional, incluida la transferencia embrionaria. Gracias a esta técnica los porcentajes de fecundación se han elevado bastante hasta una media del 90% frente al 50% con la FIV convencional.